miércoles 30 de junio de 2010

La espuma negra


La marea regresa. Porque eso hacen las mareas, ¿no? Ir y venir. Sin detenerse. Sin destino.

Siento la mía llegar. Me lame los pies. Susurra. Me llama a hundirse en su obscuridad. Faltan días, quizá horas, antes de verme cubierta por sus aguas negras. Su superficie inalcanzable.

Sé que pronto estaré ahí de nuevo. Que tendré que luchar para respirar. Para moverme. Para escapar. Para vivir.

Por el momento, disfruto de estar en la orilla. De estar a salvo. La miro de lejos y cuento el tiempo que corre sin detenerse. Antes dejarme engullir, una vez más, por el manto de una tristeza que viene y va, sin rumbo fijo; la marea de espuma negra que marca mis días. 

1 comentarios:

Mi nombre: Kata dijo...

Needing a little tequila are we?