viernes 25 de febrero de 2011

Tenemos una cita el lunes


Eso creo yo, al menos. Aunque debo aceptar que el lunes no es un día ordinario para una cita: no es un viernes de cine, una comida el sábado o un domingo de plaza. No es ni siquiera un martes de café o un miércoles casual. Es el inicio de la semana, de ahí que pudiera ser un buen presagio (el augurio de vernos toda la semana), o una fecha señalada para el acabose (el lunes la corto, lo juro). Los lunes se empiezan las dietas, se proponen las resoluciones, se cambian los hábitos, se hacen promesas que a duras penas viven 48 horas; no puedo evitar preguntarme el porqué de esta cita. Rebusco en las fechas, en la memoria, para discernir el motivo tras esta elección de día, y me pregunto también, de paso, como voy a sobrevivir el fin de semana. 

viernes 11 de febrero de 2011

Salida de emergencia


Corre. Huye. En la fuga no te alcanza el fracaso. No es que vayas a llegar a algún lado, pero el movimiento siempre resulta una excelente excusa. Mira nada más a los que están siempre ocupados, los que hacen por ley dos cosas a la vez, y entenderás lo que te digo. Evitar quedarse quieto es evitar el pensamiento, y evitar el pensamiento es salvarse del todo.